Morales: El imperio crea terrorismo para tumbar gobiernos antimperialistas

  • El presidente de Bolivia, Evo Morales (izqda.), durante una entrevista en exclusiva con el presentador de HispanTV Roberto de la Madrid.

    El presidente de Bolivia, Evo Morales (izqda.), durante una entrevista en exclusiva con el presentador de HispanTV Roberto de la Madrid.

El presidente de Bolivia, Evo Morales, afirmó el martes en Teherán que, cuando una potencia del Occidente tiene problemas económicos, considera que la única solución es una intervención militar por mediación de la OTAN o los cascos azules.

“Ellos forman terroristas al igual que sus aliados para tumbar a gobiernos antimperialistas y ahora los grupos terroristas hasta se vuelcan contra ellos, ellos financian a los terroristas, repito, para tumbar a los presidentes, gobiernos antimperialistas”, declaró Morales en una entrevista con la cadena HispanTV, en Teherán, capital persa.

“Ellos forman terroristas al igual que sus aliados para tumbar a gobiernos antimperialistas y ahora los grupos terroristas hasta se vuelcan contra ellos, ellos financian a los terroristas, repito, para tumbar a los presidentes, gobiernos antimperialistas”, declaró el presidente de Bolivia, Evo Morales.

El responsable del terrorismo es el sistema capitalista, es el imperio, ya que todavía como en el siglo pasado piensan que continúa el reparto imperial, añadió.

Morales explicó, asimismo, que en la actualidad las guerras se generan por las intervenciones militares que realiza el imperialismo mediante la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), y en algunos casos, de los cascos azules de las Naciones Unidas (ONU).

Comentó que uno de los casos más claros es la actual situación en Libia: ese país vive ahora una crisis de salud, educación y economía, porque el imperialismo lo dejó “prácticamente destrozado y con grupos enfrentados”.

El jefe de Estado boliviano aseveró también que el terrorismo de Estado que procede de EE.UU. hace daño a la vida y la humanidad, como se vio en Franciala semana pasada.

Morales cree que los países deben resolver sus problemas internos y no con intervenciones, como practica EE.UU. El mandatario no está de acuerdo con que se baje el precio de petróleo, porque algunos países del Occidente o del sistema capitalista, para resolver sus dificultades, delegan y transfieren sus problemas económicos a los países en vía de desarrollo, influyendo en el precio de los recursos naturales.

Evo Morales asistió a la III cumbre del Foro de Países Exportadores de Gas (FPEG), celebrada en Irán, donde consideró que dicho evento era crucial para estabilizar el mercado petrolero.

El presidente de Bolivia, Evo Morales, asiste a la reunión de presidentes y jefes de Estado de la III Cumbre del FPEG en Teherán, capital persa, 23 de noviembre de 2015.

Los servicios especiales de EE.UU. planean un “juego sucio” contra Venezuela

La detención “ilegal” de dos ciudadanos venezolanos, supuestos familiares del mandatario de Venezuela, Nicolás Maduro, por la Administración para el Control de Drogas de EE.UU. (DEA) no es más que un “juego sucio” orquestado por Washington para desestabilizar la situación en la nación latinoamericana de cara a los próximos comicios parlamentarios, aseguran medios estadounidenses.

Los informes confirman que las oficinas de la DEA y la CIA, que operan bajo cobertura diplomática en Haití y la República Dominicana, organizaron la supuesta implicación de familiares de Maduro con el narcotráfico para difamar al Gobierno venezolano, opina el periodista y escritor Nil Nikandrov en su artículo para la Fundación de la Cultura Estratégica.

Según la fundación, los servicios especiales norteamericanos,fracasaron en su objetivo debido a que no han podido demostrar que los venezolanos detenidos tengan relación alguna con el tráfico de drogas que se les imputa. La agencia antinarcóticos de la República Dominicana “se resistió a las presiones de los conspiradores estadounidenses y se negó a confirmar los rumores” de la DEA, señala la fuente.

¿Y las pruebas?

“Hasta ahora, no hay pruebas de la existencia de los 800 kilogramos de cocaína que afirmaba la DEA. Más tarde la agencia rebajó la cantidad del supuesto cargamento de drogas a 50 kilos, pero esta información tampoco ha sido confirmada. Mientras tanto, ahora los medios de comunicación estadounidenses se hacen eco de ‘5 kilogramos de cocaína’, pero esto es una prueba directa de que la DEA está detrás de este juego sucio”, denuncia la fundación estadounidense.

EEUU, detrás de los atentados terroristas en gran parte del mundo

  • EEUU, detrás de los atentados terroristas en gran parte del mundo

    EEUU, detrás de los atentados terroristas en gran parte del mundo

Estemos donde estemos, en Europa, Oriente Medio, África, Oceanía, el terrorismo y los ataques terroristas nos amenazan.

Hasta hace poco tiempo, cuando una persona cuando salía de su casa en Afganistán, Irak, El Líbano, Siria… no sabía si volvería ni cómo lo haría. Sin embargo, hoy, esto sucede en Francia, Somalia y otros países a causa de la ola de inseguridad.

En la actualidad, la situación en el mundo es bastante tensa e inestable, debido a las amenazas de los terroristas de Daesh, que perpetran atentados por doquier. Ese flageo, incluso, ha disparado el estado de emergencia en varios países europeos, donde se han cerrado universidades, escuelas u se han suspendido partidos de futbol.

En el siguiente artículo pretendemos responder a interrogantes como ¿cuál es la raíz del problema? ¿Cómo se forma este tipo de grupos terroristas? ¿Qué consecuencias podría tener para sus fundadores? ¿En verdad, ahora, los EE.UU. y sus aliados quieren acabar con los terroristas?

La difusión del miedo y la inseguridad en las regiones de Oriente Medio y el Norte de África, rica en recursos naturales, ha sido una estrategia primordial para la presencia de las superpotencias, bajo el pretexto de apoyar a los pueblos afectados y combatir el terrorismo. A esto se debe añadir el uso instrumental que hacen las potencias de estos grupos para promover sus políticas a nivel mundial.

En este contexto, los EE.UU. han sido el promotor, fundador y entrenador de los peores grupos terroristas cuyas actividades, hoy en día, se están cobrando la vida de humanos en diferentes partes del mundo, especialmente en Oriente Medio y África.

Las víctimas de sus acciones en Afganistán, Paquistán, Argelia, Somalia, Yemen, entre otros, son el fruto de la política de EE.UU. y la fundación de Al Qaeda. Una medida adoptada por Washington durante la invasión de la Unión Soviética a Afganistán, según las propias palabras de la exsecretaria de Estado de EE.UU., Hillary Clinton, a Fox News.

“Cuando la Unión Soviética invadió Afganistán, tuvimos esta brillante idea de ir a Paquistán y crear una fuerza de muyahidines o milicianos, los equipamos, les dimos misiles y todo lo demás, para que se enfrentaran a los soviéticos en Afganistán, tuvimos éxito. Los soviéticos se retiraron de Afganistán y dejamos a estos milicianos fanáticos entrenados y bien armados en Afganistán y Paquistán”.

Una vez que la Unión Soviética fracasó, los estadounidenses utilizaron la amenaza de los terroristas de Al Qaeda para sus planes en Asia Central y atacaron el Afganistán en 2001 bajo el pretexto de luchar contra el terrorismo.

No obstante, para su llamado plan de “Gran Oriente Medio”, requerían de otro grupo terrorista, uno capaz de contribuir a ese proyecto. Fue entonces cuando, durante los disturbios en diferentes países de la región, pensaron en apoyar a los rebeldes de Daesh para fomentar su división, tal como reconoció Hillary Clinton en su libro “Decisiones difíciles”.

“Habíamos acordado con los Hermanos Musulmanes en Egipto que se anunciara el Estado Islámico (Daesh) en el Sinaí. Además, se había acordado que una parte del Sinaí searía para Hamas y la otra para Israel”. A la vez añade: “Se había previsto que, en una reunión con nuestro amigos europeos, en enero de 2013, reconociéramos al Estado Islámico”.

Sin embargo, según Clinton, el golpe contra Mohamed Mursi desmanteló el plan, mediante el cual pretendían controlar Egipto, con los Hermanos Musulmanes y Daesh, y dividirlo, para después continuar con los países del Golfo Pérsico. Kuwait fue el primer país que, por ser su aliado, les permitió entrenarse allí, luego irían a Arabia Saudí, los Emiratos Árabes Unidos, Baréin y Omán. El objetivo era dividir completamente la región árabe y tener bajo su control los recursos petroleros y los canales de comunicación.

No obstante, el objetivo mayor no se limitaba solo a dividir la región, sino que buscaban la seguridad total de los israelíes. Este plan fue revelado por el exagente de la Agencia de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Edward Snowden, quien había sacado a la luz el papel del régimen de Israel en la creación de Daesh.

Según los documentos de Snowden, “los servicios de Inteligencia de Estados Unidos y el Reino Unido han tenido un papel en la formación de un grupo llamado Daesh, y lo fundaron en una operación conjunta llamada ‘nido de abeja’. También reveló que el “grupo Daesh se formó para apoyar al régimen de Israel y el objetivo de las operaciones del ‘nido de abeja’ era la formación de un grupo con lemas islámicos que atrajera a extremistas de todo el mundo y que con creencias takfiríes tuviera como objetivo a todos los países oponentes al régimen sionista”. Además añadió que “el líder del EIIL (Daesh) tomó un curso intensivo de un año, bajo la supervisión de los agentes del Mossad, y un curso tutorial de retórica militar”.

Este plan, sin embargo, no resultó fructífero, así que un proyecto de esa magnitud requería de un plan B que, al parecer, se basaba en fomentar terror de forma que convenciera a la opinión pública mundial para lanzar una guerra multilateral en Oriente Medio, supuestamente contra estos grupos. En el fondo, solo perseguía dividir Irak, Siria y golpear a la resistencia en la región.

Este objetivo necesitaba un gran show de terror en todo el mundo; Francia, Alemania, Australia, entre otros, para atraer más atención pública puesto que sin el aval de los pueblos de los países superpotencias que atraviesan una en recesión económica, es difícil tomar decisiones de estas dimensiones.

Consecuencias de la promoción del terrorismo

Si bien, a corto plazo, los terroristas podrían ser un instrumento eficaz para impulsar las políticas de las superpotencias, a largo plazo tendrá un efecto bumerán. De momento, los terroristas que integran Daesh proceden de más de 40 países del mundo, entre ellos europeos. Así que, al regresar a sus países con la mentalidad que tienen, representan una potencial amenaza.

Ante esa situación, EE.UU. y sus aliados tienen bien planteado recurrir a toda la fuerza para aniquilarlos, desde luego, después de materializar su proyecto. Aunque hay una realidad que preocupa a Washington y a sus amigos y que, posiblemente, les motive empezar ante la destrucción de Daesh. Estos terroristas son diferentes a Al Qaeda y Al Nusra, cuyos miembros solamente cumplían las órdenes de llevar a cabo operaciones terroristas. Los de Daesh utilizan modernas tecnologías para reclutar, como el montaje de videos de ejecuciones o el uso de programas como Telegram, entre otros. Así que no parece conveniente para EEUU y sus aliados seguir apoyando a este grupo y aumentando las posibilidades de que terminen con ellos y se limiten a aliarse con Al Qaeda para promover sus políticas.

Conclusión

Con las afirmaciones de Clinton y las revelaciones de Snowden resulta evidente que EE.UU. es el mayor responsable de los ataques terroristas en gran parte del mundo. Y lo que es más importante, una vez más, al igual que hiciera durante la Guerra Fría contra el bloque del Este, provoca estas guerras fuera de su territorio y, ahora, se está aprovechando de sus aliados europeos para promover sus planes mientras él mismo sale ileso de cualquier ataque. Las declaraciones del estado de emergencia se escuchan en Europa, no en EE.UU.

http://www.hispantv.com/newsdetail/Terrorismo/76050/eeuu-terrorismo-atentados-paris-clinton-isis-ei

EL FABULOSO NEGOCIO DEL TERROR

La lectura del siguiente artículo pone sobre el tapete el hecho de que la crisis bélica que estamos viviendo ha sido -como ocurre siempre- promovida por corporaciones y empresas supranacionales, siendo los estados actores secundarios que actúan al hilo de las decisiones de aquéllas. La guerra es el gran negocio de nuestro tiempo, negocio ante el cual la vida de los ciudadanos es una simple mercancía con que cuadrar balances, algo profundamente intranquilizador.

Hasta este sangriento mes de noviembre, el llamado ISIS ha gozado del patrocinio de países de Occidente y Medio Oriente para los que ha resultado extremadamente útil. Sencillamente, y como Vladimir Putin ha proclamado ante el G20, nada menos que 40 países están haciendo grandes negocios con el terror, el petróleo y las armas. Son los auténticos terroristas de Paris, las empresas favorecidas por los gobiernos norteamericano, israelí, francés y alemán que participan principalmente en el proyecto EDTIB y en la estrategia para entrar en Siria y hacerse con su petróleo, y de paso cumplir con la Agenda 21 de control de ciudadanos y su eugenesia.

Suiza canaliza las cuentas del Daesh de Iraq y Siria como una división del Proyecto Camelot de la Cia para el apoyo a operaciones sucias de terrorismo, petróleo, armas y drogas, proyecto que se pretende de “seguridad nacional” y que gestiona la banca Rothschild.

Nathaniel Rothschild compra el petróleo de los terroristas a través de Genel Energy

Jean -Luc Lagardère, el mayor productor de armas de Europa, es a su vez la pieza central de un puzzle en cuyo dibujo aparecen a la vez los atentados de Paris del dia 13 y el proyecto Thorn, la tecnología que posibilitó los ataques desde satélites contra fábricas y almacenes chinos que comenzaron a producirse en el mes de agosto. Especializado en armas teledirigidas, es el creador de la plataforma espacial Arianne y el satélite Astrium. El mayor éxito de su carrera empresarial lo consiguió el 10 de julio de 2000 cuando creó EADS (Sociedad Europea de Aeronáutica, de la Defensa y del Espacio), con la fusión de la francesa Aeroespacial Matra, la española Construcciones Aeronáuticas y la alemana DaimlerChrysler Aerospace AG. Su última creación ha sido el avión militar al que han dado el nombre de Eurofighter, con el que quiere competir con los Mig rusos y los F 18 norteamericanos.

La potentísima corporación judía-francesa Lagardère creó en el 2000 Airbus, y consiguió que el Pentágono desviara la producción de aviones cisterna de Boeing a EADS en el 2008 (un contrato de 35.000 millones de dólares), el mismo avión cisterna que ha abastecido a los 12 cazas franceses que han bombardeado Raqqa en Siria como represalia por los atentados producidos, entre otros escenarios, en la sala Bataclán, de la que Lagardère era propietario hasta justo cuatro dias antes, en que su titular, Pascal Laloux, lo traspasó. Recordemos que los Rothschild compraron la revista “Charlie Hebdo” justo dos días después de que se masacrara a su redacción, logrando así otro de sus macabros negocios redondos, al beneficiarse de las ventas de la tirada millonaria que siguió a los atentados de enero así como de las ayudas del Estado francés.

La razón por la que no había que temer un atentado durante el
“clásico”: los terroristas no muerden la mano que los alimenta.

Lagardère-Hachette es, además, el tercer grupo multimedia europeo (dueño en España de las editoriales Anaya, Alianza, Salvat y Bruño, las revistas Diez Minutos, Elle, Quo y Qué me dices, y que, a través de la mayor distribuidora española, Sgel, controla gran parte del reparto de la prensa en todo el territorio nacional).

Las acciones de Lagardére se han disparado hasta niveles desorbitados a raíz de los atentados del dia 13 y del anuncio de Hollande de que habría represalias militares, teóricamente contra sus autores.

Sin el atentado de Paris Bataclan y el previo de Charlie Hebdo, no se podría articular la financiación para la Defensa de EEUU, Israel y los países europeos de la Otan y su proyecto EDEM, Thorn y demás proyectos aeroespaciales, así como parte de la recuperación de la Reserva Federal Usa (consorcio bancario PRIVADO, y no estatal), aunque finalmente esto quedará en impago de la deuda “porque ellos lo mandan”.

Es hipócrita leer a Jeb Bush que hay que poner las botas sobre Siria para derrotar a ISIS, cuando ha sido su hermano el creador de Al Qaeda, la matriz del ISIS. Y lo peor de todo, cuando son ellos mismos a través de Halliburton los que comercializan el petróleo terrorista de Iraq desde la invasión. George Bush y su Halliburton robaron por valor de 38.000 millones de dólares en contratos petroleros a Francia, Rusia y China que tenían con Iraq antes de la invasión Usa en el 2003, y que eran las segundas reservas más grandes del mundo, y que ahora se pueden convertir en las primeras si EEUU logra unirlas a las de Siria y los Altos del Golán. Es la razón por las que Arabia Saudí, que se va quedando sin petróleo y podría caer en bancarrota, está financiando el ISIS y entregándoles armas modernas norteamericanas, uniendo sus intereses en el negocio petrolero a los de Lagardère.

El patrimonio del Estado Islámico (concepto acuñado por EEUU, pues no existe como territorio, pero sí es reconocido por ellos al ser financiado, creado y entrenado por ellos), es de 1,2 billones de libras. Turquía recibe 600.000 barriles de petróleo al día del Estado Islámico, después de ser refinados en una gigantesca refinería de Baiji -al norte de Bagdad (Iraq)-, para su comercialización a otros países miembros de la Otan. Sistema ideado por George Bush durante el asedio norteamericano a Iraq, y ha sido John Kerry el que lo ha transformado para su nuevo Estado Islámico. Los miembros del G-20, y casi todos los miembros del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas a excepción de Rusia, son los principales colocadores del petróleo del terrorismo del Estado Islámico.

Por este gran negocio del petróleo es imposible que EEUU o cualquier país de la Otan quiera acabar con el Estado Islámico y su Daesh, pues todos ganan inmensas cantidades de dinero y sin aparecer a su nombre como invasores. Quizás si logran colaborar con Rusia y China como dicen a través de la politización del conflicto (un Ginebra III), puedan llegar al acuerdo de repartición del petróleo sirio y erradicar el Estado Islámico que EEUU, Israel y Arabia Saudí mantienen. El objetivo es sencillamente derrocar al legítimo presidente Al Assad, para hacerse con todo el petróleo sirio y el de la enorme bolsa encontrada en los Altos del Golán, que no se puede extraer mientras sea zona de guerra y Rusia la proteja. Y por supuesto anular toda amenaza a Israel, país vecino que nunca ha sido atacado por el Daesh, ya que de hecho es la pantalla detrás de la cual se protege; y respecto a la cual podríamos llegar a ver como es instrumentalizada para crear un cerco militar como nunca antes en las franjas de Gaza y Ramallah. El blindaje de todo el perímetro de Israel con “tierra quemada” es una precaución más por si se produjera el cada vez más probable choque entre la aviación rusa y la de la OTAN en el espacio aéreo sirio, una situación que incendiaría Oriente Medio, si no el mundo entero.

Todo por un petróleo que se abarata cuando viene mezclado con sangre.

(Fuentes: https://eladiofernandez.wordpress.com/http://www.rebelion.org/hemeroteca/medios/lagardere291002.htm)

WikiLeaks refresca la memoria: “Otros países ven a EE.UU. como un exportador de terrorismo”

Imagen ilustrativa

Para nadie es un secreto que grupos terroristas como el Estado Islámico y Al Qaeda intentan constantemente reclutar nuevos miembros en países de Occidente. En el caso de EE.UU., este problema estaría creando la noción de que el país se está convirtiendo en “exportador de terroristas”, una idea que WikiLeaks trae a colación esta semana al publicar de nuevo un documento de la CIA filtrado en 2010, que ahora cobra más actualidad que nunca.

El documento secreto filtrado por WikiLeaks es uno de los memorandos especiales del grupo ‘Red Cell’ de la CIA, titulado “¿Qué pasa si los extranjeros ven a Estados Unidos como un exportador de terrorismo?”, y describe cómo diversos grupos terroristas aprovechan las libertades y la multiculturalidad de Estados Unidos para reclutar a ciudadanos de ese país para operaciones en el extranjero, algo que se ha vuelto más sencillo en los últimos años gracias al auge de Internet y las redes sociales.

Los Equipos Rojos o Células Rojas (‘Red Cell’) son unidades utilizadas por el Gobierno de EE.UU. para calificar y testar las tácticas y preparación del personal en los departamentos gubernamentales más importantes.

El memorando también resalta la posibilidad de que los gobiernos extranjeros estén menos dispuestos a cooperar con la CIA y otros organismos de Inteligencia de Estados Unidos, si la idea de que EE.UU. es un “exportador de terrorismo” se populariza.

Esto quiere decir que si los ciudadanos estadounidenses se están uniendo a causas terroristas en países de todo el mundo, los gobiernos de esos países podrían dirigirse a Washington con una serie de cuestionamientos, señala el documento:

• “Los regímenes extranjeros podrían solicitar información sobre los ciudadanos estadounidenses que consideren terroristas o colaboradores de terroristas, o incluso solicitar la entrega de ciudadanos estadounidenses. En caso de que Estados Unidos no coopere, esto podría dar lugar a que aquellos gobiernos se nieguen a permitir que EE.UU. saque a sospechosos de terrorismo de su territorio, perjudicando las alianzas y las relaciones bilaterales”.

• “En casos extremos, la negativa de EE.UU. a cooperar con las solicitudes de gobiernos extranjeros para la extradición [de terroristas] podría llevar a algunos gobiernos a considerar la extradicción en secreto de ciudadanos estadounidenses sospechosos de terrorismo en territorio extranjero. Las operaciones de servicios de Inteligencia extranjeros en suelo estadounidense para neutralizar o incluso asesinar a personas que se consideran una amenaza tienen precedentes en la historia”.

En este sentido, cabe destacar que antes de que EE.UU. entrara en la Segunda Guerra Mundial, la Inteligencia británica llevó a cabo operaciones de información sobre prominentes ciudadanos estadounidenses considerados simpatizantes de los nazis. Algunos historiadores que han examinado los archivos pertinentes sospechan incluso que oficiales de Inteligencia británicos asesinaron a agentes nazis en suelo estadounidense.

El FBI también ‘crea terroristas’

En octubre de este año, la organización Human Rights Watch denunció que “el FBI podría haber creado terroristas a partir de ciudadanos respetuosos de la ley”, citando el caso del ciudadano estadounidense John Booker, de 20 años, conocido como Mohammed Abdullah Hassan, que en abril de 2014 fue arrestado por preparar un ataque terrorista contra una base militar en el Estado norteamericano de Kansas.

Sin embargo, resultó que agentes encubiertos del FBI manipularon al joven yihadista durante seis meses, proporcionándole una lista detallada de materiales para fabricar bombas e incluso ayudándole a construir una bomba, aunque inerte.

En total, el FBI emplea al menos 15.000 informantes encubiertos que se dedican a un amplio abanico de tareas, informa AFP. A menudo pueden sugerir objetivos o proporcionar armas para convencer a un presunto recluta de que son similares a ellos. El problema, según el medio, es que en algunas operaciones los agentes encubiertos ponen trampas que a veces parecen empujar a la acción a los sospechosos que están en el punto de mira.